Cuando la necesidad aprieta te vuelves más vivo. Ya que fumaba les dije a mis padres que en lugar de ingresarme todo el dinero y luego yo gastase parte en tabaco, me comprasen ellos el tabaco y lo mandasen en paquetes de máximo dos kilos a Londres.
De esta forma tendría tabaco para mí y podría ir vendiendo el resto con lo que sacaría un ingreso extra.

A la mayoría de los fumadores españoles les mandaban el tabaco de España pero entre que los paquetes se acababan y entre pedido y pedido… también conocía a muchos no españoles y a 2 libras el Fortuna y a 2,50 el Marlboro sacaría un dinerillo.

En el 96 un libra eran 200 pelas y en el 97, 240.
Los Fortuna costaban 220 y el Marlboro 310 en España.
A la ganancia había que descontar el gasto del envío postal pero aun así salía rentable…
Estaba ansioso por esa primera caja de zapatos.

Por otro lado comencé a preguntar a todos los conocidos si sabían de algún sitio donde necesitasen a gente. Ese mismo día Jose me dijo que había hablado con su manager Alan y que al día siguiente me presentase en el Marche. Jose ya sabia mi nivel de ingles y lo poco que durante ese mes había progresado pero me dijo que se llevaba bien con el manager y que estaría ayudándome en la entrevista.

Al día siguiente estaba ahí a las cuatro, afeitado, pulcro y un pelin nervioso.
Alan era un tipo grande de unos 30 años y serbio, que lo mismo se llamaba Alanovic, pero para hacerlo mas ingles se hacia llamar Alan, ni idea… Era simpático y pasaba lo justo del trabajo para que trabajases a gusto.

La entrevista la concertó Jose, muy cuco él, con Alan porque el otro manager era Ian, escocés y a ese no se le entendía ni papa mientras que con Alan era mucho más sencillo.

Con el tiempo hice muchas entrevistas y, como en casi todas te preguntaban lo mismo, al final me las conocía tan bien que pensaban que tenia un ingles fluido pero aquella primera fue surrealista.

Nos sentamos los tres, Alan, Jose y yo a una mesa. Alan preguntaba, Jose contestaba y yo asentía con la cabeza.
Al nombre, edad, dirección y esas cosas si contestaba yo pero a las de que tipo de experiencia tenia y esas, ahí entraba Jose.
Yo, a su lado, con cara de serio y responsable y cuando entendía algo que Jose decía yo movía la cabeza de arriba abajo despacito y decía “yes, yes…”

Alan no las tenia todas consigo pero como pasaba un poco y quería que en su sección hubiese buen rollo entre los empleados no se decidia. Entonces llego uno de los cocineros que no era muy amigo mio y solo nos conocíamos de salir por ahí y le dijo, evidentemente en ingles, “ Alan, esta es una de las mejores personas que conozco, trabajador y responsable. Contrátalo y veras.” Lo dijo con tanta seguridad que casi me lo creo hasta yo. Lo único que pude hacer fue poner cara de tímido y decir “Oohh…, thank you, thank you…”

Lo que nos reímos luego con esto…

Dicho y hecho, Alan debió pensar “A ver como sale…” y yo pensé “A ver si aguanto la primera semana sin que me despidan…”

Al día siguiente tenia la prueba, el training day. Ese día no te lo pagaban pero podías comer cualquier cosa del restaurante, incluido postre. El resto de los días para los empleados había plato fijo.

Como para hacer el training tenia que estar a las dos, en la peluquería fui con la verdad por delante. Le explique la situación. Lo entendieron y cuando me dieron el trabajo en el Marche volví, les conté la “gran noticia” y el encargado me pago lo que me correspondía sin problemas.

El training lo hice vestido de marinero, camiseta a rayas horizontales azules y blancas, pantalón negro y delantal por la cintura azul, luego había una prenda “opcional” que casi ninguno se ponía, un pañuelo azul marino al cuello.
Si te lo ponías con el pico a la espalda te molestaba en el cuello y si te lo ponías como un “vaquero” parecías de los Village People. El pañuelo, o no iba o iba enganchado al delantal.

El día de prueba fue bastante fácil. Tenía que hacer zumos y ponerlos en grandes jarras de cristal que se colocaban sobre cubitos de hielo, como cada zumo tenía su cartelito con su nombre los clientes ya sabían lo que había y casi no preguntaban.
Luego tenía cervezas, pero no de barril sino en botella. Con saberse los nombres (y en eso tenia experiencia) estaba hecho.
Y por ultimo los vinos, de varios países y entre ellos un rioja y un ribera del Duero.
Había que rellenar los expositores, mantener todo ordenado, que no faltase hielo, sonreír y no equivocarte al sellar la cartulina del cliente con lo que pidiese.

El Marche me dio muchas cosas y siempre tendré de él un buen recuerdo. Me dio mi primer contrato y con él una cuenta en el Lloys Bank. También adquirí ni NIN. Me daba una comida por turno, por lo que comí menos baked beans. Digo menos porque si me tocaba turno de tarde y coincidía con la hora de la cena de la residencia a medio día volvía a mis velas y mi lata… y también me dio un lugar calentito donde trabajar.

Había muchos horarios desde la mañana a la noche y si tenías disponibilidad podías hacer horas extra. En periodo de Navidad, ya que mucha gente se iba a pasar unos días a su país, hice unas jornadas de 12 y hasta 14 horas, casi todo el día entero. Me hacia falta la pasta.

La hora se pagaba a unas 3,5 libras después de impuestos y normalmente hacia, en función de las necesidades del restaurante y mias, de 35 a 45 horas, eso eran de 105 a 155 libras semanales que en comparación con los 75 pounds de antes era un pequeño pasito adelante.
El travelcard lo seguí manteniendo pues transporte publico diurno y nocturno seguía necesitando y aunque viviese y trabajase en Victoria eso no significaba que no fuese a estar mas por Gloucester Road, que va, seguía siendo mi calle favorita.
Además allí seguía estando Mª Mar, las andaluzas, Cristina y desde hacia poco Andrés que se alojaba en la Belvedere.
De Andrés y otras personas ya hablare en su momento.
Londres te da la oportunidad de conocer a muchísima gente, con unos conectas más y con otros menos y casi todos en algún momento se marchan.
Lo que no me esperaba es que Mª Mar tuviese que volver a Zaragoza en breve. Lo que paso entre nosotros antes de que se marchase lo contare en la próxima historia que esta ya es un poco larga.

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