La tarde del jueves fue algo entretenida. Tenía clases de inglés a las 18.30 allí en la academia de Bond Street de la que tanto os he hablado. Pues bien, algunos de los profesores en prácticas tienen que ponerse en contacto con algunos alumnos para darnos conversación y así ellos presentar un pequeño trabajo (esto ya es imaginación mía).

Pues mientras todos los alumnos quedaban en la cafetería como media hora antes para hablar del tema, pues coge Abu (mi profe) y me llama a eso de las 13.30 que si me venía bien tener la charla por teléfono, que a él le era más fácil así por no tener que desplazarse y tal.

Mi experiencia telefónica con los ingleses no era demasiado buena hasta al momento, la búsqueda de piso y las constantes llamadas que tuve que hacer me confirmaron que si ya cuesta entenderlos… pues por teléfono mucho más, así que nada, decidí aceptar a ver que tal salía la cosa.

¡25 minutos!. Ese fue el rato que me tuvo hablando al teléfono. Y vale que el tío al ser profe de inglés intenta vocalizar bastante más y te habla un poco más despacio, pero la cosa fue muy bien. Me enteré de casi todo lo que me decía y yo me solté bastante hablando por teléfono. Las preguntas eran del tipo:

  1. ¿Qué te gusta de Londres?
  2. ¿Porqué has venido a Londres?
  3. Cuéntame cosas de Barcelona.
  4. Deportes que practicas.
  5. De qué trabajas.
  6. ¿Cuanto hace que no hablabas inglés?
  7. La enseñanza en España de inglés
  8. Y bastantes más… como para llegar a los 25 min.

Pues nada, muy contento por la conversación, al acabar las clases de inglés me dijo que probablemente el martes repitiéramos, que no lo hacía nada mal y que mi inglés es bastante bueno. No sé yo…