Mujeres, ¿Quien las entiende?
¿Alguien cree en la amistad entre hombres y mujeres sin sexo de por medio?
Si solo se pudiese contestar con un sí o un no, yo diría que sí. Que si es posible pero en un mundo solo de gays y mujeres. Como ejemplo visual tenemos “Cuando Harry encontró a Sally”. Magnifica película en la que me veía perfectamente reflejado en Billy Cristal.
Para las mujeres quizá sea más fácil pues no tienen esa necesidad genética de los hombres que nos impulsa a esparcir nuestro ADN con cuantas más mujeres mejor. Aunque ese ADN al final se quede en un depósito de látex y la teoría genética no sea mas que la excusa.
La amistad pura entre hombres y mujeres es imposible!!
Esta fue mi opinión desde los 16 años. En el instituto y la facultad nunca tuve amigas, solo había o chicas que me gustaban o chicas que me dejaban apuntes. Nunca en mi vida me fui a tomar un café con una señorita de la que no quisiese nada, o intentaba ligármela o había faltado demasiado a clase.
Hasta que llegue a Londres. En Londres descubrí que se puede ser solo amigo sin mas, si el cazador que todo hombre lleva dentro ya tiene otra pieza cobrada o sigue un rastro diferente al de la amiga.
Con las chicas se puede hablar de un montón de cosas que con los amigos no se puede. Con ellas no se puede hablar ni de coches, ni de futbol, ni de tías (entiéndase como hablamos de vosotras entre nosotros), pero se puede hablar de sentimientos, dudas deseos, colores… si, colores. Resulta que no solo existen ocho o nueve colores básicos, existe una amplia gama que va desde el gris marengo al blanco roto pasando por el marrón tierra y el rojo pasión…en realidad, lo que hacen es ponerle apellidos a los colores normales pero aun así me gusta que me expliquen como se conjuntan.
Mi primera amiga fue Cristina de Gijón que ya os hable de ella pero hubo otras como Raquel de Bilbao o, mi mejor amiga allí, Gloria.
Cuando nos conocimos yo estaba liado con Carmen la ombligo y Gloria con Remi (Remigio para los puristas). Entre nosotros solo se creo un amistad y al volverse nuestras “parejas” a España ya habíamos pasado la línea del coqueteo a la amistad hacia tiempo.
Con Gloria te lo pasabas de vicio. Era marchosa, divertida, un poco loca, no se cortaba un pelo y encima guapa.
Recuerdo que uno de los días que mejor lo pasamos fue en la tienda Hamleys de Regent Street. Hoy lo pienso y me da hasta corte de cómo hicimos el ganso, pero que hartá a reír…
Hacia poco que Gloria se había mudado a un piso cerca de Waterloo y aprovechando que la estancia le saldría gratis, su novio fue a verla unos días. Su relación no iba muy bien y terminaron discutiendo. La tarde que su novio se volvió a España se vino a la Belsize a contarme sus problemas. Cuando terminé a las nueve fuimos a tomar unas pintas y a hablar del tema.
Pasadas las once cerraron el bar. Como ya era un poco tarde para una chica sola y (creo que ya lo he dicho, verdad?) soy un caballero, quise acompañarla hasta su casa aprovechando que era línea directa por la Northern Line.
Cuando llegamos hasta su puerta me daba una pereza horrible volverme en metro y le pregunte si le importaba que me quedase a dormir con ella. Aunque estaba un poco mareada por las pintas y triste por lo de su novio accedió y subimos.
Saludamos a sus compañeros de piso y nos metimos en la habitación tras pasar por el aseo (menos mal que no me dio otra como en la fiesta de Lisa).
Ella se pone su pijama sin tapujos delante de mí y yo me quedo en calzoncillos y camiseta. Debo decir que siempre llevaba unos calzoncillos muy chulos porque, siguiendo el consejo de mi madre y supongo que de más madres, no fuese a tener un accidente y en el hospital me viesen con unos calzoncillos en mal estado.
Nos metemos en la cama y tapaditos empezamos a hablar en susurros y una cosa llevo a la otra de forma inevitable. Entre que yo te cuento esto y tú me cuentas aquello, la poca luz que había… pues eso que para cuando quisimos darnos cuenta estábamos los dos tan plácidamente dormidos.
Ahí fue cuando realmente me di cuenta que se puede ser solo amigos sin sexo de por medio. Con Gloria no intente nada, ni se me paso por la cabeza. Os aseguro que no soy gay y como tampoco quería apuntes, eso tenia que ser amistad.
Al despertar a la mañana siguiente estaba muy contento… a ver si me explico… estaba contento el señor de abajo… ese calvo independentista que no obedece a la cabeza pensante de arriba… Pero no es culpa mía, a muchos nos pasa que nos despertamos con una energía…
Creo que Gloria no se percató y si lo hizo guardó una cortés discreción. El caso es que aprovechando que ella va al baño yo me levanto y me visto. Cuando vuelve dice:
- Joooder… mis compis deben pensar que soy la mas puta del reino… el mismo día que se va David vienes tu. Y encima sin echar un polvo…
Evidentemente lo dijo en broma, pero a veces me descolocaba…
Gloria fue a Londres a mejorar su inglés pues quería ser azafata de vuelo. Primero lo consiguió en una compañía pequeña que se llamaba Air Nostrum y posteriormente paso a Iberia donde sigue desempeñando su puesto en la actualidad.
Pero como no solo de amistad y buenos sentimientos vive el hombre os voy a contar una historia picantilla.
A los pocos días de empezar en la Belsize ya conocía a la colonia española. Ni que decir tiene que siempre son los que dan alegría al lugar y al terminar de cenar, en ocasiones, iba con ellos a tomar una pinta o a alguna habitación de charla echando una cerveza y un piti.
Hay una cosa que los solteros sin compromiso deben admitir. Como una tía te eche el ojo, ya te puedes poner como quieras, que caes. Vamos si caes!!
A mi me echo el ojo Carmen de Madrid (posteriormente Carmen la de los macarrones).
En las cenas, de 8 a 9, yo no tenía nada que hacer pues se suponía que ya estaba todo hecho pero debía estar en la cocina por si faltaba algo a última hora. Por allí estaba junto a la puerta, dando vueltecillas y saludando o hablando con la gente…
Viene Carmen y me dice que si quedábamos luego para tomar algo. Dije que si. Carmen no estaba nada mal pero su mayor aportación a la Humanidad eran un par de… (un respeto que esto también lo leen chicas y no vamos a ser groseros) pero entre nosotros… de esas que te hacen volver la cabeza al pasar por si pudiésemos con la vista atravesar la espalda y volver a verlas.
Voy a hacer un breve inciso para explicar una cosa a las féminas. Si os ponéis escote no os molestéis si en ocasiones se nos va la vista de vuestros ojos. Es absolutamente imposible para un tío no mirar.
Ahí delante la tienes, con su suéter en pico o con ese vestido generoso…
Tú, hombre, la miras a los ojos fingiendo atención a lo que te dice y estas pensando “No mires, mira a los ojos, a los ojos, no mires…” y sigues con tu lucha interna “No mires que te pilla…”, ella aparta un momento la mirada de ti y tú zas! Bajas durante una fracción de segundo la mirada a esos pechos provocativos y ella vuelve a mirarte y tú “¡Coño, me pillo…!” y sigues mirándola a los ojos pero sabiendo que te ha visto y que estará pensando “¿Es que son todos iguales?” pues sí, que os quede claro, todos somos iguales, es imposible no mirar, IM-PO-SI-BLE.
Pues ya lo sabéis, así somos. ¿Por qué? Ahhh, si lo supiese, genética imagino…
Sigo con Carmen.
A las nueve y media quedamos en la puerta de la residencia. Aparezco hecho un pincel con los vaqueros menos rotos que tenia y nos vamos al pub.
A Carmen no la conocía mucho, solo de alguna cerveza en alguna habitación y poco más pero a la segunda pinta empezó su ataque frontal. Y yo que estaba belicoso porque desde Carmen la ombligo na de ná pensando “No me busques que me encuentras…” y la tía en plan seductora y yo para mi “Si, tu sigue por ahí que veras como te pille…”
El caso es que terminamos las pintas y entre jiji y jaja y con insinuaciones nada veladas nos volvemos a la residencia.
La llevo de la mano a las habitaciones del staff pero no vamos a la mía, por si estaba el alemán y se nos corta el rollo. Yo ya tenía visto un cuartito que hacia las veces de almacén donde se guardaban colchones de repuesto, sabanas y cosas así…
Nos metemos en el almacenillo y uno que llevaba ya meses de secano… vamos que tras el encuentro si no soy yo el autor, me aplaudo y pido la repetición de las mejores jugadas… si llega a ser un partido de fútbol me llevo el balón (este símil las tías no lo han entendido, eh?).
Amistosamente nos despedimos y cada mochuelo a su olivo. Esa noche dormí de un relajado…
Al día siguiente me paso una de las cosas mas fuertes que me pasaron el Londres, que debería callar, pero voy a contar. Aviso para los/as sensibles, es un poco fuerte.
Era uno de los pocos días que Oliver, el cocinero, libraba. Ese día había una crema que Oliver ya dejo hecha el día anterior y que solo debía calentar y yo tenia que hacer macarrones boloñesa que era lo más fácil.
Escrita el 29 de
Feeds RSS