Después de llevar un tiempo sin bajar a España y por tanto sin cortarme el pelo, ya iba tocando… con estos pelos de loca no se puede ir a ninguna parte.

Mi compañero de piso tiene una maquina de afeitar… y estuvimos barajando la posibilidad de raparnos la cabeza al 3 o al 4… porqué el precio de las peluquerías de aquí nos tiraba atrás… yo no lo tenía demasiado claro, así que me puse a investigar precios.

La verdad es que las peluquerías para hombres no son tan caras, he visto precios entre 5 y 15 pounds por el corte de pelo. Al final, acabamos en “Harry’s Hairdressers” justo al ladito de casa, y por un precio razonable de 8 pounds, parecemos personas completamente diferentes (para mejor).

Peluquería en Londres

Mi compañero fue el primero, asustado de perder sus preciadas patillas (sideburns) se lo dejó bien claro a nuestro peluquero indio, prohibido tocarlas!

La situación en la peluquería fue algo atípica, primero por “lo limpia” que estaba (ironía). Segundo por el Rottweiler gigantesco de 2 años que me tenía intranquilo (sentándose a mi lado en el sofá, haciéndome ponerle las piernas encima…), tercero porqué nunca me habían cortado el pelo mientras el peluquero miraba por trigésima vez la película “Home alone” y comentaba las escenas graciosas con nostros…

Pero bueno, “This is London!” y al llegar a casa, según me comentó la compañera inglesa… si nos hacemos habituales en esta peluquería… nos invitará a cervezas mientras nos corta el pelo, ¡espectacular!